La razón por la que Trump ganará.

By José Páez

Los Estados Unidos de América tienen en sus manos la posibilidad de seguir una tendencia mundial: la de ciudadanos imbéciles, preocupados por el resultado de un partido o por el final de una serie, que por el futuro de su país, o por el suyo propio.

Las razones por las que Tump triunfará en las siguientes elecciones son mucho más sencillas que las que ya no expuso el brillante cineasta y documentalista Michel Moore. Moore nos da 5 excelentes motivos por los cuales él le asegura el triunfo al republicano protofascista ese; sin embargo, la razón es mucho más sencilla y no se necesita hacer análisis profundos ni tener un amplio conocimiento en materia política, electoral o social para conocerla. Moore nos da un análisis de 5 puntos, en los cuales destaca un voto reprimido por la derrota de Bernie y asegura que los hípsters de izquierda y los adultos newage socialistas de grandes sueños y pocas estrategias para lograrlo (así fue la política de Bernie Sanders) preferirán regalarle su voto al fantasma de las ideas que dárselo a la zanahoria copetuda o a la nada confiable Clinton, mejor conocida como: otro diente más del engrane. 

Moore también nos dice que los hombres blancos, a pesar de ser blancos, altos y de ojo verde, siguen teniendo aquellas ideas cavernarias de supremacía, hegemonía patriarcal y más; no importa que sean demócratas o republicanos, preferirían no votar y dejar el mando a un quebrado berrinchudo con complejos de grandeza, que dárselo a una mujer y abrir la puerta para que más mujeres se metan a la toma de decisión o incluso personas LGBTI… En estos dos sencillos puntos podemos encontrar que hay varios grupos disidentes, que a pesar de ser demócratas y de dar su apoyo en repetidas ocasiones a ese partido, en esta ocasión, y debido a la candidata, preferirán sentarse enfrente del televisor y esperar que pase lo que tenga que pasar. 

Esto resulta en otros dos puntos: El principal problema de Hillary, es ella misma; no logra brindar confianza al electorado y su posición en el espectro político no la hace adecuada a los gustos de los seguidores de Sanders. Con estas desventajas, Trump solo necesita concentrarse en ganar 1 o 2 estados demócratas – y ya ha salido arriba de Hillary en algunas preliminares- y el país y los botones del mundo serán suyos…  Estas son las razones que nos da Moore; sin embargo, creo que todo es mucho más sencillo, y podemos explicar más fácilmente porqué ganará Trump… Y no estamos hablando de teorías de conspiración ni nada parecido; aunque si así fuera, sería lógico pensar, que el grupo secreto que detenta el poder mundial quisiera tener a la cabeza a un títere gritón, una figura pública que estuviera acaparando toda la atención, amarrado de las manos por un congreso, mientras esa oligarquía espectral se dedica a hacer sus negocios detrás de las cámaras; modelo con el cual ya estamos familiarizados los mexicanos. 


Pero fuera de esas conspiraciones del nuevo orden mundial, hay una razón más sencilla por la que Tump ganará, y pueden decir con total libertad y nadie los va a contrariar (ni yo) que peco de pesimista. La razón, es por TENDENCIA. Me refiero al hecho de que el ser humano está atravesando (espero que sea momentáneo) por una especie de estado de interdiccióngeneral, y en los últimos años los pueblos están demostrando que la democracia está dejando de ser aquel bonito ángel libertario, y se está convirtiendo en un perro mordiéndose la cola. Ya nos han advertido que la estupidez humana no tiene límites, y la verdad, propongo no retarla. 

Los ingleses no tenían idea de lo que era la Unión Europea cuando votaron salir de ella, los colombianos no quisieron firmar por la paz (los pocos que votaron al menos) y pues los mexicanos ponen el ejemplo cuando se trata de tomar malas decisiones. Ahora, el brillante e inteligente pueblo americano (claro que es sarcasmo) tiene en sus manos una decisión que tomar con repercusiones mundiales… Ya retaron a la estupidez humana, y al menos este pesimista ser no espera nada bueno. Digo, no es como si no hubiera pasado, un vaquero de Brooklyn que contaba chistes sobre cubanos en sus informes ya fue elegido por ese pueblo, se llamaba Ronald Reagan. Un luchador de la WWF ya fue gobernador uno de los estados demócratas, Jesse Ventura en Minnesota; y claro, no podemos olvidar al “Gobernator”.

En conclusión, los americanos nunca han brillado por ser un pueblo consciente,  y espero equivocarme, pero la tendencia mundial que hay de pueblos tomando horribles decisiones y la sorprendente capacidad del humano por ser infinitamente estúpido, imperarán en las tan esperadas y analizadas elecciones siguientes…

El gato negro es morado.