Guerra de los sexos y el cuidado de la salud

 Photo by: Diego Ibarra Meda

Photo by: Diego Ibarra Meda

Por Dra. Rosa María Meda Anaya (Sexóloga profesional)

En realidad no se trata de un misterio, desde tiempos remotos todo lo que se relacionaba a sexo en algunas culturas se ha tipificado como misterio o castigo divino, desde la percepción puritana y obscurantista con la que se ha concebido la sexualidad, específicamente desde la formación religiosa judeo-cristiana. Desde la concepción sintoísta, la sexualidad tiene un concepto espiritual y divino, lo que les permite disfrutar más su erotismo y compartirlo sin tanto prejuicio.

Vivimos en una sociedad donde hacer manifestaciones de amor se percibe con rechazo y liarnos a golpes es bien visto, esto por supuesto es desde la premisa de tener que manifestarte o reafirmarte como macho o hembra dominante, para así validarte.

En fin, todo este preámbulo solo es para recordarles desde dónde tomamos la idea de que coger es malo, pecado o sucio. De la misma manera tener manifestaciones de amor,  cuidadoy respeto por el otro o la otra te hace verte débil, inferior o menos que tu prójimo. Como mujer, no hay problema porque nos han formado tradicionalmente como la especie inferior o débil y es más, tenemos hasta derecho a parecerlo ya que si te atreves a manifestarte fuerte o rebelde te tachan de feminista si bien te va, porque hasta feminazi o cabrona es lo menos que te ganarías.

Todo esto para darnos cuenta que como mujeres por más que hayamos estudiado o preparado, continuamos de pendejas permitiendo que el hombre decida cómo cuidarnos a nosotras mismas. Permitimos que tengamos encuentros eróticos sin protección o cuidado, por un lado muy preparadas o liberadas y por otro no podemos ocultar todo el lastre de formación conservadora y pendeja permitiendo que el otro por ser hombre, tome la decisión o la iniciativa de mi cuidado.

Y los hombres continúan teniendo prácticas de riesgo solo para reafirmarse como macho dominante, habrase visto más incompetencia junta en un solo lugar, pero así son las cosas. Si además a esto le sumamos la perfecta ignorancia que tenemos de cómo disfrutar de un encuentro erótico. 

Como diría mi padre: "Se junta el hambre con las ganas de comer y se multiplica la pendejez". Mira que creer que lo máximo de un encuentro erótico es solamente coger, cuando, hay mil formas de disfrutar de nuestra sexualidad y tener unos orgasmos impresionantes sin necesidad de consumar nada, así que cuando un hombre o mujer me dice que con condón no se siente igual por eso yo no lo uso. 

También está el que dice: "Cómo cree a ver usted cómase un chicle con la envoltura". Ahí solo pienso que tengo frente a mi otr@ pendej@ que hay que educar, sí amig@s la importancia de la educación en la sexualidad es básica si queremos disminuir el índice de infecciones de transmisión sexual. Así estaremos disminuyendo la morbimortalidad que es tan alta en nuestra sociedad, por lo tanto no es un misterio sino que más claro ni el agua, y se los diré al grano: si seguimos teniendo prácticas sexuales de riesgo, difícilmente se podrá incidir en la disminución de infecciones de transmisión sexual. 

Antes se creía que con los avances científicos y el descubrimiento de nuevos medicamentos para todas las infecciones raras y no tan raras, esas vienen de tiempos ancestrales que incluso ya ni deberían existir, ahora resulta que son resistentes a medicamentos como la penicilina. Esto lo provoca el mal uso que se ha venido haciendo de la misma, es tonto creer que una inyección mensual te protege de no adquirir ninguna enfermedad, disculpen pero mientras sigan cogiendo sin condón y sin los cuidados requeridos, sobre todo sin saber elegir con quien seguiremos en las mismas. 

Algo que considero básico, es que tod@s tenemos derecho a elegir con quien tener sexo, pero siempre desde nuestro cuidado. Pero como decía mi padre: "Cuando la de abajo se calienta la de arriba ya no piensa". Mira que llega la calentura y no hay condón o clean pack y inguesu me aviento al fin que no pasa nada, est@ chav@ se ve limpi@, huele bien,  esta bañadit@. ¡No sean pendejos! Ni que las bacterias, virus y hongos se murieran con agua o jabón. O como decía una mujer que conocí en los andares de mi vida: "Mijita no pasa nada, con agua y jabón todo se limpia, y ni se gasta además". ¡Por favor!

Respecto a las infidelidades, que eso es otro tema que no quiero dejar de tocar, las mujeres que van a mi consulta y resulta que tienen cuadro clínico de herpes genital, clamidia, VPH, gonorrea e incluso llegan con nuevas infecciones después de ser tratadas, les insisto que se cuiden y usen condón. Ellas me dicen: “Doctora pero si yo nomas con mi marido tengo relaciones, ¿porque debo usar condón?” Yo solo pienso y digo ternurita, tu marido aparte de macho es pendejo, porque si no usa condón contigo con ninguna mujer que coja lo usará, así que cuídate no seas pendeja.