Culture

Film Review: One More Time With Feeling

Hugo Unwin | Kinofilia Australia

In One More Time With Feeling Director Andrew Dominik uses an innovative range of cinematic techniques to face the challenge of depicting tragedy in human terms. The film documents musician Nick Cave as he recorded and performed his sixteenth studio album Skeleton Tree. Both the film and album evoke a sense of time now gone, of being in neither the future or past, nostalgia and contentedness, an intensely powerful human experience.

Naturally, loss features heavily, however Cave's particular loss is revealed delicately, as over an hour in the uninitiated viewer learns its' details. (Much of Skeleton Tree was written prior to the tragedy, which unnervingly substantiates Cave's wife Susan Bick’s superstitious beliefs about the prophetic nature of Cave’s music). In a poignant moment Cave, surrounded by his studio and all its attendant demands, embraces his family in a well-rehearsed routine borne of repetition.

The reverence of the camera throughout One More Time conjures comparison with films such as Cameraperson. The whole-body experience of a swirling long-shot, drifting throughout the studio and surrounding countryside, reflects a ‘drone-age’ trend in post-cinema, epitomised by a corporal and experiential viewing style. Cave’s son Earl, brandishing a camera, is momentarily empowered as photos of him are flashed in colour, thereby giving agency to the photographic devices.

Beyond loss, One More Time touches on regret: ‘I should’ve strengthened my voice, I should’ve sung more before I came into the studio, I knew that at the time’, a universal feeling which connects Cave and the viewer. No matter your experience and skill, mistakes arise.

The second half of the film imbues the scenes of Cave’s domestic life with his narrated poetry, replete with musings on consequences seen and unforeseen.

The origins, influences and manifestations of creativity are often the subject of Cave's musings. In One More Time we also see the perspective of those close to him, as Bick appositely states that her work has become an outlet for grief. Conversely, Cave describes the difficulty that he has in conjuring the imagination 'when trauma takes up so much space’.

Dominik effectively interweaves the real and imagined to reflect Cave’s deep and binding belief in the importance of the subconscious to creativity. With a range of methods, Dominik succeeds in focussing on Cave’s positivity, ensuring that the moments of his darkly sardonic humour shine through, perpetuating the vision of Cave as a deeply intelligent, erudite and self-aware individual. This resistance to descend into a purely elegiac profile makes for a touching piece of cinema.

El "Copyright" y la cultura del remix

Imagen por  Sabina Indira

Imagen por Sabina Indira

Escrito por Alejandro Ricaño

Cuando las grandes corporaciones capitalistas descubren que no sólo de la materia física se pueden obtener ganancias monetarias comienzan una serie de crecimientos tecnológicos, económicos, culturales y sociales. Sin embargo, la evolución de normas sobre la regularización de materia intangible no crece a la par y es cuando los problemas se destapan sin control de manera repentina.

Alguien, en algún momento de la historia pensó que las ideas se podían patentar como material intelectual, esto quiere decir que la persona que gesta la idea, tendrá derechos reservados sobre el material y podrá hacer con ella lo que quiera. Las personas que quisieran hacer uso de la “idea” patentada tendrían que tener algún tipo de autorización del autor, de lo contrario el uso de este material sería de carácter ilícito y pues por muy increíble que sonara, esto se trataría de un ROBO.

Con el paso de los años en el siglo XX, las normativas y los organismos encargados de resguardar la propiedad intelectual fueron madurando y creciendo. Las grandes corporaciones se hacían del material creativo de los artistas (Música, películas, imágenes, etc.)  y vendían el producto teniendo casi todo el control de éste y la sociedad lo consumía pagando por el material. Sin embargo, estas corporaciones jamás esperaron que el nacimiento de la internet diera un giro de 360º en la adquisición de material.

Las personas como agentes consumidores, empezaron a tener un intercambio de productos sin un intermediario que les cobrara por el consumoy fue cuando las autoridades se percataron de que el crecimiento desmedido de la red se había salido de sus manos. Las personas comenzaron a intercambiar de manera cotidiana archivos en la red sin tener la menor idea de que lo que estaban haciendo estaba “mal”.  Es ahí donde entra un dilema, ya que al momento de crearse “internet” los parámetros éticos nos existían. Podríamos considerar que de primera instancia la red se creó para el libre intercambio de ideas, archivos. Las cosas de internet se deben de compartir pues son de domino público. Una especie de comunismo intelectual, donde toda la información es de todos y cualquier persona con una computadora y acceso a internet pudiese tener acceso a lo que quisiera.

Este “descontrol”  desde la visión capitalista tenía que parar. Las corporaciones y el mismo gobierno comenzaron a regular de manera desmedida las interacciones de las personas con internet, la gran ironía es que los autores intelectuales de las obras que se consumían de manera ilegal no eran precisamente los que demandaban a las personas si no las industrias capitalistas.

Ahora internet es una sociedad reflejo de lo que somos, tarde o temprano entra la posibilidad de que termine siendo reprimida y censurada. Mientras el capitalismo sea el sistema económico que nos gobierne, el internet tendrá el mismo carácter capitalista, con normativas y prohibiciones, con grandes empresas haciendo dinero con la creatividad para después poder venderlas, ¿el “CopyRight” llegó para quedarse?

Fuente: Película Remix manifiesto.

Film Review: American Honey (2016)

Hugo Unwin | Kinofilia Australia

The opening scenes of Andrea Arnold’s American Honey subtly remind us of our place as animals within the natural world. Scavenging for food, protagonist Star commences a 150 minute long existential journey, played with finesse and poise by Sasha Lane in her acting debut. Star displays lichen-like attraction to a passing ragtag group of magazine salespeople follows, as she joins their observance of essential customs, typified by the chanting of southern trap anthems.

This documentation of a particularly American style of escapism is reminiscent of Kerouac and pays homage to this tradition throughout. Arnold's talent lies in stressing the importance of bonds which drive groups of individuals, with patient and lengthy scenes that illuminate traditions, routines and stability for subjects whose liberation is found in crafting their own brand of these essential human customs. Excitingly, the bonds these impoverished youngsters forge in replacement of popular social conventions are on at least one occasion literally borne of fire.

American Honey shines in exploring the dynamic between animals in the natural world by subtly reminding us that we too are such beasts. The sound and aesthetic of fauna consistently entices a conceptualisation of the exuberant teenage and twenty-something subjects as animalistic, while simultaneously reprimanding our instinct to do so through Star's gentle demeanour.

Arnold's depiction of animals can be seen as a nuanced investigation of the connection between an impulse to accumulate capital, consumption, and the human species' place in control of Earth's climate. The bonds demonstrated throughout American Honey show an individual style of human collaboration, the foremost challenge of our age.

Unfortunately, the film loses some focus in a lengthy third act, distracted by the seemingly random and confused driven sexual relationship between Josh and Star. This could be looked upon as an expression of the randomness of reproduction that is commonly, if unconsciously and oftentimes mistakenly, associated with non-human animals' sexual activity.

Uncertainty hangs over the film’s conclusion, guiding the viewer to an acceptance of this is an essential part of the natural order of things. It is a powerful end to a film which places responsibility for empathy and understanding on the shoulders of the viewer, an evocation made throughout this engaging piece of cinema.

La razón por la que Trump ganará.

By José Páez

Los Estados Unidos de América tienen en sus manos la posibilidad de seguir una tendencia mundial: la de ciudadanos imbéciles, preocupados por el resultado de un partido o por el final de una serie, que por el futuro de su país, o por el suyo propio.

Las razones por las que Tump triunfará en las siguientes elecciones son mucho más sencillas que las que ya no expuso el brillante cineasta y documentalista Michel Moore. Moore nos da 5 excelentes motivos por los cuales él le asegura el triunfo al republicano protofascista ese; sin embargo, la razón es mucho más sencilla y no se necesita hacer análisis profundos ni tener un amplio conocimiento en materia política, electoral o social para conocerla. Moore nos da un análisis de 5 puntos, en los cuales destaca un voto reprimido por la derrota de Bernie y asegura que los hípsters de izquierda y los adultos newage socialistas de grandes sueños y pocas estrategias para lograrlo (así fue la política de Bernie Sanders) preferirán regalarle su voto al fantasma de las ideas que dárselo a la zanahoria copetuda o a la nada confiable Clinton, mejor conocida como: otro diente más del engrane. 

Moore también nos dice que los hombres blancos, a pesar de ser blancos, altos y de ojo verde, siguen teniendo aquellas ideas cavernarias de supremacía, hegemonía patriarcal y más; no importa que sean demócratas o republicanos, preferirían no votar y dejar el mando a un quebrado berrinchudo con complejos de grandeza, que dárselo a una mujer y abrir la puerta para que más mujeres se metan a la toma de decisión o incluso personas LGBTI… En estos dos sencillos puntos podemos encontrar que hay varios grupos disidentes, que a pesar de ser demócratas y de dar su apoyo en repetidas ocasiones a ese partido, en esta ocasión, y debido a la candidata, preferirán sentarse enfrente del televisor y esperar que pase lo que tenga que pasar. 

Esto resulta en otros dos puntos: El principal problema de Hillary, es ella misma; no logra brindar confianza al electorado y su posición en el espectro político no la hace adecuada a los gustos de los seguidores de Sanders. Con estas desventajas, Trump solo necesita concentrarse en ganar 1 o 2 estados demócratas – y ya ha salido arriba de Hillary en algunas preliminares- y el país y los botones del mundo serán suyos…  Estas son las razones que nos da Moore; sin embargo, creo que todo es mucho más sencillo, y podemos explicar más fácilmente porqué ganará Trump… Y no estamos hablando de teorías de conspiración ni nada parecido; aunque si así fuera, sería lógico pensar, que el grupo secreto que detenta el poder mundial quisiera tener a la cabeza a un títere gritón, una figura pública que estuviera acaparando toda la atención, amarrado de las manos por un congreso, mientras esa oligarquía espectral se dedica a hacer sus negocios detrás de las cámaras; modelo con el cual ya estamos familiarizados los mexicanos. 


Pero fuera de esas conspiraciones del nuevo orden mundial, hay una razón más sencilla por la que Tump ganará, y pueden decir con total libertad y nadie los va a contrariar (ni yo) que peco de pesimista. La razón, es por TENDENCIA. Me refiero al hecho de que el ser humano está atravesando (espero que sea momentáneo) por una especie de estado de interdiccióngeneral, y en los últimos años los pueblos están demostrando que la democracia está dejando de ser aquel bonito ángel libertario, y se está convirtiendo en un perro mordiéndose la cola. Ya nos han advertido que la estupidez humana no tiene límites, y la verdad, propongo no retarla. 

Los ingleses no tenían idea de lo que era la Unión Europea cuando votaron salir de ella, los colombianos no quisieron firmar por la paz (los pocos que votaron al menos) y pues los mexicanos ponen el ejemplo cuando se trata de tomar malas decisiones. Ahora, el brillante e inteligente pueblo americano (claro que es sarcasmo) tiene en sus manos una decisión que tomar con repercusiones mundiales… Ya retaron a la estupidez humana, y al menos este pesimista ser no espera nada bueno. Digo, no es como si no hubiera pasado, un vaquero de Brooklyn que contaba chistes sobre cubanos en sus informes ya fue elegido por ese pueblo, se llamaba Ronald Reagan. Un luchador de la WWF ya fue gobernador uno de los estados demócratas, Jesse Ventura en Minnesota; y claro, no podemos olvidar al “Gobernator”.

En conclusión, los americanos nunca han brillado por ser un pueblo consciente,  y espero equivocarme, pero la tendencia mundial que hay de pueblos tomando horribles decisiones y la sorprendente capacidad del humano por ser infinitamente estúpido, imperarán en las tan esperadas y analizadas elecciones siguientes…

El gato negro es morado.

Adjetivos y verdades que duelen, pero curan

Photo by Diego Ibarra Meda

Photo by Diego Ibarra Meda

Por Pavel Ibarra Meda

A pesar de que sólo tengo 30 años y estoy empezando una de las etapas más excitantes de mi vida, me encuentro en un punto de mi vida especialmente cansado de muchas cosas. Me cuesta creer la forma en la que hemos regresado de una manera tan alarmante, que a veces pienso que bien podríamos estar viviendo en algún tipo de edad obscura en la que seguimos siendo una forma de vida que se cree inteligente pero no lo es tanto. 

Pensar un poco no quiere decir que seamos inteligentes, el ser humano es naturalmente un ser compasivo que comparte la vida con otros, pero hay muchos obstáculos que evitan que cada uno de nosotros llegue a experimentar todo nuestro potencial como seres de luz. Ya se acabaron los tiempos de privacidad, se acabaron los tiempos en los que podíamos aguantar un chiste y no nos poníamos a lloriquear porque nos dijeron un apodo que nos "ofendió". Conozco personas que son políticamente incorrectas y ofensivas para cualquier tipo de estrato social, sin embargo, creo que son buenas personas en general. 

Siempre confiaré más en una persona que no tiene miedo a ofenderte con un chiste pero te trate como otro ser humano, a una persona que se ofenda por cualquier tipo de mote o término y por la espalda te mate. Esas personas falsas que por alguna razón se creen más inteligentes o mejores que todos los demás, a ellos les digo que lo siento mucho, el destino no quiso darles la dicha de gozar de un buen amigo que haría todo por ustedes. 

Es esto lo que me tiene cansado, esa gente que se hace la ofendida y se justifica en hechos históricos que sólo son un eco de lo que es el mundo en realidad. Ya nadie puede disfrutar de una buena carcajada, ya nadie puede sentir una broma como un gesto de cariño, ya todo es una ofensa y todos debemos andar con cuidado allá por donde vamos con nuestra gran bocota y cabeza de alcornoque. Todos aquellos que no terminan de entender el sentido de un chiste, son personas que probablemente de chiquitos no los amamantaron, sus padres los ignoraban mucho o tristemente, fueron rechazados toda su vida. 

Pero yo a ellos no los rechazo, los invito a que sean mis amigos. Dejen ya de tratar de ponerle adjetivos a todo, porque lejos de convertirlos en personas más cultas, sólo hacen alarde de una ineptitud disfrazada de inteligencia. Acuñar términos derogatorios para describir a otra persona, automáticamente te convierte en un cero a la izquierda porque le das la espalda al sentido del descubrimiento que la mayoría de personas deshechan cuando dejan de ser infantes. Pero nunca es tarde para recuperar esa inocencia, siempre hay esperanza de volver a hacer tus ojos brillar gracias a la satisfacción de disfrutar algo nuevo y delicioso. 

No tengan miedo a compartir, no tengan miedo a pieles de otros colores o personas con otras ideologías. Combinándolas todas es la forma en la que llegaremos más lejos como especie, denle la razón a Charles Darwin, eviten que el pobre hombre se siga revolcando en su tumba cada vez que un ser humano comete un hecho atroz. Pero de verdad háganlo, sólo decir no vale, sólo postear en redes sociales no vale. Y sobre todo, antes de crear cualquier juicio de valor y llamar a alguien de cualquier modo, pónganse de pie y véanse en un espejo por unos minutos siento honestos con ustedes mismos. Es liberador, es sano, es todo un viaje de introspección y sobre todo, es real. 

 

Los quiero. 

About racism, that awful habit

Photo credit:  Black Lives Matter

Photo credit: Black Lives Matter

By Tom Spiegel

It's hard to say what is worse, the fact that we are still living here or the fact that most of the population of the world just acts indifferent to what's going on out there. The most indisputable fact in everything that goes on in this plane is this: peace seems like a far away sweet treat to a person that has diabetes. You may have it at some moment, but you can't have it for a long time because somehow it seems that if you abuse it, it will seem like too much and that can't be good can it?

I didn't come here to criticize the American way of life, for starters calling the United States, “America,” seems a little bit narcissistic of you ask me. The whole continent composed by the US, Canada, Mexico, all the Central American Countries and all of South America are called “America” in the first place. Why would you make something your own if it doesn't even belong to you in the first place? Because that's how the people from the United States inherently act. It’s in their nature. Racism is a whole different thing from what I'm talking about. Actually, I think that my topic right here is the very essence of discrimination in general. 

It's that uncontrollable need to quickly call something yours right after you glance at it. It's that inevitable human condition which has taken us to the messy world we all are in right now. Forget all the problems with religion and xenophobia we are all going through on a daily basis. If we don't modify this human condition it will take us to that end we all fear faster than you think about a flatulence right after it left your butthole. We need to understand that all these labels that society has invested so much time in making us believe that exist, are just tools for them to round us up and bend us to their will. 

We all bleed the same color, we are not white, brown, yellow or black. We are all just people, individuals who have the capacity to converse about ideas and create situations that help them coexist as a whole. To keep thinking that it's a race thing especially in the US, it's to keep giving them the power over us at all times. There are people who are still blinded by all those social constructs of reality who are too self-absorbed into the whole collage of things they make us consume on a day to day basis. But the truth is way more simple than just that, but saying all this doesn't give me the key to what the actual truth is because I'm not even from the US and I don't really know what it is to understand the whole historic impact of a movement that's been here from the beginning. 

 

But as I said before, I can't even begin to understand what people from the African American community are going through because of the historic background you have with your government and the white race in general. One thing I can tell you, is that white privilege has existed forever but it's way more notorious in the United States and other countries in Europe such as England or Germany where slavery was a much bigger issue in the past. In other countries where mixing races hasn't been as demonized as there, white privilege presents itself in different and milder ways. In Mexico, when a baby is born with white-skinned he gets treated differently than a baby with a darker skin, this is just how things work in third world countries.

So when it comes to all those movements of Black Lives Matter and that race issue you as a nation can't seem to shake off, I worry because regardless of how much you brag about being the land of the free and a first world country, I see that you are going backwards as a nation due to all these stupid issues that still have an effect in your everyday lives. Please realize that we are all supposed to be past all that racial tension for decades, you are the ones who are still trying to make a big deal out of it. I truly believe that ignoring the most vocal individuals when it comes to this topic will help you get past the problem quicker.

When you say a certain color of lives matter, you got to realize that in reality lives don't really matter. The universe is such a vast place, that it doesn't really give a fuck about any of us anyway. 

 But then again I say. Peace and love are all that matters.   

 

Photo credit: Jean Jullien

Photo credit: Jean Jullien